Coño, ¿qué sería de este post sin mis predicciones al más puro estilo de Paco González?Calamardo escribió:Joer, ya empezamosbarboza escribió:
El otro partido de AFC, el domingo también a las 22:30. Denver Broncos, campeones de la AFC Oeste, (8-8) reciben a Pitsburgh Steelers (12-4), el mejor de los dos wild card, también de la AFC Norte -han quedado empatado con los Ravens, pero perdieron los dos enfrentamientos con ellos-. A priori, el partido de play-off más desequilibrado. Los Steeleres ganaron ayer a los Browns, pero no pudieron ser primeros de su División. Los Broncos perdieron en casa contra unos Chiefs que no se jugaban nada, y se han metido en una flojísima AFC Oeste, donde ningún equipo ha tenido balance ganador, gracias a la derrota de los Raiders que, de haber ganado en casa, se habrían clasificado. Los Steelers no deberían tener problema contra unos Broncos que cogieron una buena racha de 6 victorias seguidas, subiéndose al carro del fenómeno Tebow, pero que llevan tres derrotas consecutivas y que, ante la cortina de acero, no parecen tener opciones.![]()
jejeje
De todas formas, no me he equivocado yo solo, ¿eh?, que han palmado todos y cada uno de los que han opinado sobre esto. No he leido, en toda la semana, ni un solo pronóstico a favor de los Broncos. En la quiniela de zona roja, el blog de as.com sobre football, había unanimidad.
Ojo, que va tocho.
Ademas, los Broncos han sorprendido porque han ganado haciendo lo que se les suponía que no sabían hacer: pasar. Tim Tebow, en la temporada, ocupaba el puesto 27 de 33 quarterbacks de la NFL en ratio de pasador, con una media de 123 yardas totales por partido -el último de los que habían jugado, al menos, 10 partidos-, y el último puesto de los 33 en el porcentaje de pases completados, solo el 46.5% de los que mandaba -todos los demás QB de la liga completaban, al menos, más pases de los que fallaban, él no llegaba ni a la mitad-. Sin embargo, ayer hizo 316 yardas totales de pase. Y, aunque su porcentaje de completados siguió siendo inferior al 50% -su mecánica de pase es infame, el balón va dando vueltas por el aire las más de la veces, como un pato mareado-, fueron pases muy profundos, que cogió desprevenida a la defensa de los Steelers. Concretamente, Polamalu, elegido varias veces mejor defensor de la liga, fue engañado una y otra vez por esta táctica.
El juego de los Broncos se basa en la option. Esto significa que, frente a las rigideces tácticas de la NFL, en la que cada jugada está planificada al milímetro -y el QB solo tiene cierta libertad cuando esta jugada inicial ya no es posible-, los Broncos optaban por lo contrario: el QB tenía total libertad para elegir jugada después de recibir el balón. Esto es lo habitual en el football universitario, pero es testimonial, solo en jugadas puntuales, en la NFL.
Sin embargo, Tim Tebow ha condicionado la forma de jugar del equipo. TT no es un QB al uso, sino que es un mixto corredor -casi full back- y QB. Pero no al estilo de Michael Vick, sino, digamos, más tosco. Peor pasador, peor lector de las jugadas. Por eso, era difícil que encajara en el estándar de la NFL. TT venía de ser una estrella del football universitario, con los Gators de Florida, pero se dudaba mucho de sus posibilidades de adaptación a la liga profesional. Se consideraba que podía ejercer de segundo QB, como especialista en jugadas puntuales. Pero que, al estar hecho para jugar option, era incompatible con el ser el QB titular de un equipo NFL. De hecho, aún se sigue considerando esto mayoritariamente.
Los Broncos lo eligieron, en el draft del año pasado, para ser tercer QB. Sin embargo, TT se ha convertido en un fenómeno mediático en USA, no solo por sus capacidades deportivas. En un deporte dominado por negros tatuados, blancos bocazas y pendencieros, TT es un cristiando practicamente, que en la pasada Super Bowl protagonizó un anuncio en contra del aborto, que celebra todas sus victorias rezando en la banda -de manera ostensible-, que provocó que la liga universitaria cambiara sus normas y prohibiera escribirse mensajes en las bandas de pintura negra que se ponen los jugadores bajo los ojos -donde él se escribía frases de la Biblia-. Así, se ha convertido en un símbolo, para muchos americanos, que se ven mejor reflejados en él que en cualquier otro jugador.
Así que, con los Broncos -el año pasado- haciendo una campaña mediocre, los aficionados empezaron a reclamar a TT. Este jugó puntualmente algunos partidos la temporada pasada, sin hacer nada muy destacable. Pero, este año, con 1-5 en contra, la presión popular fue insoportable, y Fox quitó a Kyle Orton, QB titular hasta el momento, y puso a TT de titular. Los Broncos eran un equipo claramente perdedor, y el razonamiento era: mejor ganar solo dos o tres partidos más con TT, y arrastrar a los aficionados -que lo adoran-, que mantener a Orton, tener a la gente en contra, y seguir con un resultado global perdedor.
Así que se puso a TT. Y este, sorprendentemente, pasó del 1-4 a un 8-5, después de una racha de 7-1. Además, conseguida en varias ocasiones con ultimos drives milagrosos o en prórrogas, remontadas imposibles... que empezó a generar la imagen de un Tebow milagroso. Y, aquí, la polémica estaba ya encendida: por un lado, los que alababan a TT casi como un nuevo mesias, que perdonaban sus carencias técnicas con su indudable valor, dureza, capacidad de liderazgo... por otro, los que achaban la mejoría de los Broncos tanto a la suerte como a la mejora de la defensa -en mi opinión, el verdadero factor-, tras recuperar a dos titulares lesionados, probowlers. Incluso, se incluía en este último bando al mítico John Elway, GM de los Broncos, y al que atribuyen el no poder con TT. Elway, un mito en Denver, era justo lo contrario de TT, y es lógico pensar que no comulga con el perfil de TT como pasador. Se insinuaba que había forzado a Fox a que pusiera a TT de titular, precisamente para que se estrellara, completara una temporada nefasta, y tuviera las manos libres para cortarlo. Sin embargo, ahora...
El caso es que, en los tres últimos partidos de la temporada, los Broncos perdieron, y TT dio una imagen lamentable. Parecía que los rivales habían cogido el truco a la option, ya que sólo enmascaraba una jugada de carrera -dados los pocos intentos de pase y lo desacertado de estos-. TT se daba por amortizado y se consideraba que Elway lo cortaría en la siguiente temporada.
Pero las derrotas de todos sus rivales hicieron que los Broncos, con 8-8, mismo balance que Raiders y Chargers en su División, quedaran primero por tener mejor balance interdivisional, y se metieran en play-off. No se esperaba que tuvieran más recorrido que un partido de play-off, suficiente para tener contentos a los pro-Tebow. Sin embargo, su suerte -o la intercersión divina- continuó. Mendenhall, el corredor de los Steelers, se lesionó, ligamento cruzado, en el último partido de la temporada. Y Big Ben vio su lesión en el pie agravada. Los Steelers llegaban muy tocados, pero no parecía que los Broncos les pudiera plantar cara. Y así fue el primer cuarto. Tres "tres y fuera" consecutivos para los Broncos, y los Steelers, apoyados en un juego de pase rápido de Big Ben -que está cojo- y las carreras del suplente Redman, ganaban sin mayor esfuerzo a unos Broncos inexistentes en ataque, donde su option de carrera se estrellaba una y otra vez con la defensa de los Steelers.
Sin embargo, el segundo cuarto lo cambió todo. A partir de ahí, TT empezó a amagar la carrera tras recibir el snap y, cuando la defensa de los Steelers, como venía haciendo hasta el momento, se le echaba encima para cerrar el pase, comenzó a lanzar bombas a sus receptores. Varias de ellas acabaron a un par de metros del destino, pero otras fueron más certeras y, ayudadas de las manos hábiles de Fells y, sobre todo, Thomas, empezaron a quemar a la secundaria de los Steelers. Su defensa ya no sabía qué hacer: si seguir cerrando el pase o si defender en abierto y dar opciones a la carrera. El caso es que les anotaron un 20-0 en este cuarto, que marcó el partido.
En la segunda parte, el ataque Steeler reaccionó y, tras un fumble recuperado por la defensa, consiguió empatar a 23 al final del último cuarto. Entonces, en la prórroga volvió a aparecer el TT celestial: en la primera jugada, un pase de 80 yardas a Demayrius Thomas y TD de carrera que cerraba el partido -hay TD de oro-.
Sinceramente, no veo que vayan a tener ninguna opción en Foxborough ante los Patriots, que los apalizaron hace dos semanas en Denver. Pero, ahora ya, ¿quién se atreve a asegurarlo?
Por cierto, TT hizo ayer un total de 316 yardas de pase. Y el versículo que se escribía de la Biblia debajo de los ojos, era el de John 3:16 "Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que quien crea en él no perezca, sino tenga vida eterna."












